Misiones de Paz

Introducción

Hace 51 años, después de haber padecido el horror de dos largas contiendas mundiales, el unánime deseo de paz de la humanidad adquirió forma concreta en la creación de la ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU), para "proteger a las futuras generaciones del flagelo de la guerra", tal como lo expresa su carta funcional.

Como herramienta esencial para cumplir con este cometido, se establecieron las Operaciones de Mantenimiento de Paz (OMP). Más de 650.000 funcionarios militares y de policía, así como miles de civiles han prestado servicios en estas operaciones, vigilando cesaciones del fuego, patrullando áreas desmilitarizadas, creando zonas de Amortiguación entre fuerzas opositoras o desactivando conflictos locales que amenazaran convertirse en guerras más generalizadas.

Los diversos gobiernos, también han enviado contingentes nacionales, compuestos por soldados encargados de aplicar la disciplina y el adiestramiento militar a la tarea de restablecer y mantener la paz.

Nuestro país, a través de sus fuerzas armadas, ha participado en distintas oportunidades en más de veinte de las casi cuarenta Operaciones de este tipo que han tenido lugar en diferentes lugares del mundo, desde 1948 hasta la fecha.

Cabe señalar que en 1988 obtuvieron reconocimiento mundial, cuando se les otorgó el codiciado Premio Nobel de la Paz a las Fuerzas de Mantenimiento de Paz de la ONU, más conocida como "Cascos Azules".

Si bien actualmente, el riesgo del tan temido conflicto global ha disminuido con la finalización de la guerra fría, las amenazas a la paz y a la seguridad internacional igual perduran, adoptando muchas formas diferentes, como por ejemplo, los conflictos étnicos y nacionalistas en diversas regiones del mundo.

Es así que, en los últimos años, la cantidad de las mencionadas operaciones ha ido aumentando rápidamente, hasta el punto que las cumplidas desde 1988 hasta la fecha, casi duplican el número de las desarrolladas en los primeros cuarenta años de vida del organismo internacional.

Hace ya más de 35 años que la Fuerza Aérea Argentina (FAA) comenzó a sumar su aporte a la paz mundial, contribuyendo con la experiencia y el profesionalismo de sus hombres, al desarrollo de estas misiones.

El esfuerzo que viene realizando la Institución en las OMP, es consecuente con la política exterior del Gobierno Nacional, y se ve compensado, entre otras cosas, con el incremento del adiestramiento del personal, así como con la capacitación para operar con fuerzas armadas extranjeras. También le ha valido para lograr trascendencia internacional, recibiendo el reconocimiento de las Naciones Unidas y de diversos países, por la encomiable actividad desarrollada.

La participación de la FAA en estas contemporáneas cruzadas multinacionales aún continúa. Es hora de hacerla conocer.