Antecedentes
Task Force
Operaciones aéreas
Aeronaves participantes
Objetivos navales
Reconocimientos
Las cifras
Memoria de caídos
Condecoraciones
Veteranos de guerra
  Sábado 15 de mayo

El parte meteorológico

Durante todo el día la situación meteorológica fue marginal en las islas. Una capa de nubes la cubrió todo el tiempo, sin claros; la visibilidad estuvo entre 2/5 Km, viento calmo, con posibilidad de niebla.

El ataque al Aeródromo Auxiliar Calderón

El Aeródromo Auxiliar Calderón, ubicado en la isla Borbón (Pebble island al norte de la isla Gran Malvina), había sido instalado por la Armada Argentina, aprovechando un precario aeródromo. Concebida inicialmente como base de los Mentor T-34C-1 y otros aviones auxiliares asignados al componente naval del Teatro de Operaciones Malvinas. La estación estaba defendida por treinta hombres de la Armada Argentina al mando de un oficial.

El aeródromo, dos pistas de tierra de más de 700 m cada una, de terreno no muy firme (fangoso en días de lluvia), estaba previsto por FAA como aeródromo de emergencia de la BAM Cóndor, y fue usado a partir del ataque que ésta sufrió el 1º de mayo. Aparentemente, no había sido detectado por el enemigo y se apreciaba que ofrecía mejores defensas, para la protección pasiva de los IA-58 Pucará, que la BAM Cóndor (Goose Green).

Los sucesos demostraron el error. Conocida y estudiada por elementos infiltrados, resultó ser un objetivo interesante y muy rentable por la facilidad de acceso para comandos.

Este ataque se perpetró a las 04:20 del 15 de mayo, apoyado con fuego naval, previo y posterior. Durante el desarrollo, los comandos británicos destruyeron con bombas de plástico cinco IA-58 Pucará, cuatro Turbomentor de la Armada Argentina y un Skyvan de la Prefectura Naval, inutilizando este aeródromo, en forma momentánea, con bombas terrestres.

En realidad, días atrás, la BAM Cóndor trató de recuperar algunos aviones (con su tripulación y mecánicos), pero no pudo hacerlo, debido al mal estado de la pista (hundimientos de rueda de nariz en el fango). Asimismo, debe reconocerse que el personal de la FAA (tripulaciones), que se encontraba en dicha base, no poseía el armamento de mano apropiado para reforzar la defensa terrestre de la misma. Finalmente, nuestros aviones se encontraban estacionados en un área (no dispersados), lo que facilitó la operación del enemigo.

Informe del Capitán Roberto Vila (Anexo I)

El ataque terminó, aproximadamente, a las 08:40. Se evaluaron los daños, se recuperó el material inglés abandonado y se replegó en helicóptero a Darwin. La evacuación del personal aeronáutico del Aeródromo Auxiliar Calderón, se realizó en dos vuelos del helicóptero Chinook CH-47 matrícula H-93. En esta operación, la FAA perdió los IA-58 Pucará matrículas A-520, A-526, A-502, A-529, A-552.


Refuerzos inmediatos

Al tener conocimiento de la pérdida, la FAS ordenó a las 10:25, su reposición. A las 14:43 despegaron de Santa Cruz, 4 IA-58 Pucará, indicativo "Pocker", armamento: cuatro LAU 61, coheteras, cañones y ametralladoras. Tripulantes: Nº 1: Vicecomodoro Saúl Costa (se desempeñaba en Santa Cruz como jefe de escuadrón y se autodesignó jefe de la escuadrilla; Nº 2: Ten Gustavo Lema; Nº 3: primer teniente Juan Micheloud y Nº 4: Alf Carlos Díaz. Su tarea era dirigirse a la BAM Cóndor y subordinarse al jefe de dicha BAM, el Vicecomodoro Pedrozo. En el cruce fueron guiados por un MU-2B 60, hasta las costas occidentales de Malvinas. Desde allí, la escuadrilla, en rasante, continuó y arribó a la BAM Cóndor.

Relato del Primer Teniente Micheloud

Pero en BAM Cóndor faltaban aviones y no pilotos. Por lo tanto, ese mismo día, fueron trasladados a Puerto Argentino, los siguientes oficiales: Ten Címbaro, Ten Túñez y Ten Alzogaray, quienes se desempeñaran como Oficiales de Control Aéreo Adelantado a ordenes del Componente Aéreo del Teatro de Operaciones Malvinas.

La BAM Cóndor contaba ahora con seis aviones de dotación.


El accionar enemigo

Aparte del fructífero ataque al Aeródromo Auxiliar Calderón, el enemigo continuó hostigando a las defensas de Malvinas; mientras esperaba sus indispensables refuerzos. Así, el arma aérea de la flota realizó bombardeos imprecisos sobre BAM Malvinas (12:30 / 15:47 / 16:26), con "Toss bombing". Ningún buque cañoneó las islas durante el día, ni fue detectado en sus proximidades.

Un Sea Harrier que atacó Puerto Argentino, fue averiado por la artillería antiaérea y cayó al mar; su piloto, eyectado, fue recuperado.


La Fuerza Aérea Sur

La FAS, aparte de los refuerzos IA-58 Pucará enviados a BAM Cóndor, efectuó operaciones de exploración y reconocimiento.


La planificación estratégica de la invasión

Para el comando de la Task Force, la principal actividad consistía en reforzar la capacidad de batalla anfibia, a efectos de producir el desembarco.

Por ello, a partir de este día y durante los diez días subsiguientes, efectuaron siete salidas, con los aviones Nimrod (RAF 201 Sqdn), con su flamante capacidad de reabastecimiento en vuelo, para rastrillar con su poderosa capacidad electrónica, un área de 400 MN de ancho y 1.000 MN de largo (que cubría, holgadamente, el litoral argentino del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur) y detectar todo tipo de embarcación de tamaño superior a una lancha. Sus radares Searchwater eran capaces de detectar el perfil aproximado de cualquier buque y determinar su longitud. Además, sus receptores radar podían detectar posibles emisiones radáricas, de cualquier buque en el mar (Libro Falkland Air War de la Royal Navy; págs. 92 y 403).

Cada una de estas misiones insumían diecinueve horas de vuelo continuado, siendo necesarios como mínimo, tres reabastecimientos. Normalmente su ruta, a nivel de vuelo 7.000 / 12.000 pies, era la siguiente: desde isla Ascensión hasta un punto ubicado a 150 MN al Norte de Puerto Argentino. Desde allí, con rumbo 270º hasta 60 MN de la costa argentina, luego paralelo a nuestro litoral hasta 90º Mar del Plata. Regreso a la isla Ascensión.

Estas costosas y riesgosas operaciones de exploración y reconocimiento demostraron la deficiencia de información satelital que poseía la conducción británica.


Otros sucesos

La FAS, solicitó nuevamente al comandante del Teatro de Operaciones Sur (TOAS), se le subordinen los medios aéreos A4Q y Super Etendard de Río Grande, bajo control operacional de la FAS. Al día siguiente, el comando TOAS comunica por mensaje 4991 (23:00 hs), reiterando su decisión del 1º de mayo, e informa que dichos medios por misión y teatro, corresponden a este comando (TOAS).


        


 
 
Informe del Cap Roberto Vila (Anexo I)


A las 04:10 hs se produjo el ataque a la isla Borbón. Comenzó con fuego naval, el cual era largo y por sobre la pista y un golpe de mano con personal del SAS. La isla era chica con acceso por los 360º. Durante el tiroteo se decidió efectuar una voladura, la cual realizamos y fue suficiente para que cesara el fuego por parte del grupo comando. Luego encontramos huellas de sangre y todo el material abandonado. Aparentemente los sacaron en helicóptero. Los aviones habían sido destruidos con cohetes colocados en las turbinas. Se encontraron también bombas plásticas tiradas en el suelo y que sólo fueron colocadas en el Skyvan de prefectura. Los aviones también presentaban infinidad de impactos de 7,62 mm.


 
 
Relato del Primer Teniente Juan Micheloud


Nos reunimos en la vertical y comenzamos la travesía, en un comienzo con mil quinientos metros, para descender lentamente a partir de haber recorrido un tercio de nuestra ruta, hasta adoptar unos veinte metros sobre las olas. Formamos una sección a cada lado del avión guía, los techos comenzaban a bajar, así que cerramos un poco más la formación, cuando por fin se rompió el cerco radioeléctrico para decirnos «diez minutos al frente las islas».

Bajamos un poco más y continuamos solos buscando con esfuerzo las primeras estribaciones; nos confundían las sombras que se proyectaban sobre las aguas, hasta que por fin nos sorprendió ver muy próximo a nosotros, unos acantilados. Continuamos formados hasta pasar los primeros islotes e identificar las islas. El guía ordenó dividirnos por secciones y continuar tal como se había planificado. Por momentos nos veíamos envueltos en chaparrones que disminuían considerablemente la visibilidad y había que cerrar la formación.

No bien bajamos, el Com Pedrozo y el Mayor Navarro nos brindaron un fuerte abrazo, manifestando el primero, que estaba muy agradecido porque le traíamos aviones. Nos cargaron en un Land Rover. Antes de arrancar, se pudo hacer enlace por VHF con la sección del Vicecomodoro Costa, así que esperamos el arribo; desafortunadamente no entendió las indicaciones de la torre móvil y enfrentó para el aterrizaje a la pista inutilizada que estaba demarcada en diagonal en el campo. Todos los presentes empezaron a gritar a la par del Cap Benítez, quien se hallaba con el equipo portátil de VHF, para que diera motor. El Com Pedrozo gritaba «¡Dé motor que me va a romper el avión!», entre otras cosas indescifrables, tras el suspiro de todos, los vimos emerger nuevamente tras la loma, y esta vez, sí entraron bien.