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  Domingo 2 de mayo

El parte meteorológico

Hasta las 09:00 hs, las condiciones del tiempo fueron similares a las del día precedente, de acuerdo a la foto del satélite. A partir de esa hora, aumentó la nubosidad media y alta, con vientos leves del sector norte. Hacia el fin del día, se observó nubosidad en varias capas.

La decisión del comandante del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur

Al finalizar el día anterior, la actitud de la flota enemiga, de evidente abandono del objetivo desembarco, hacía suponer una mayor libertad de movimientos, por parte de las unidades aeronavales británicas (no aferradas a un desembarco) y, por lo tanto, la posibilidad (dentro de la estrategia naval), de usar esos medios para el ataque a la flota de mar argentina (dividida en tres grupos de tareas), que se encontraba avanzando hacia la Zona de exclusión total.

Esto hizo apreciar al comandante del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur una situación táctica desventajosa para la misma y, por lo tanto, ordenó la suspensión del avance y retirada a posiciones defensivas, más cercanas al continente. Fue así que, a partir de las 12:30 hs, los tres grupos de tareas, por orden del Comandante de la flota de mar, invirtieron su rumbo y comenzaron a navegar hacia las nuevas posiciones ordenadas.


El ataque al ARA Gral. Belgrano

Con este objetivo se encontraba la Fuerza de Tareas, integrada por el crucero General Belgrano y los destructores Bouchard y Piedrabuena (Pos: 55º 18' S / 61º 47' O), cuando fueron atacados fuera de la zona de exclusión total (a las 16:24 hs) por el submarino nuclear HMS Conqueror. El crucero Belgrano recibió el impacto de dos torpedos MK 8, los cuales le causaron importantes bajas y averías de gran magnitud y, finalmente, provocaron su hundimiento.
ARA General Belgrano


Apreciación de la Fuerza Aérea respecto al ARA Gral. Belgrano

HMS Conqueror
Foto del Teniente de Fragata Sgut
La Fuerza Aérea mantiene su convicción de que esta operación, fuera de toda justificación honorable en las leyes y costumbres de la guerra, obedeció a una decisión eminentemente política, del más alto nivel del gobierno británico. Las causas pueden encontrarse en el interés británico de entorpecer las negociaciones de paz que en esos momentos llevaba, con grandes posibilidades de éxito, el presidente del Perú Arquitecto Belaunde Terry, con el auspicio (tácitamente encubierto) del gobierno de los EE.UU.

La necesidad de provocar un hecho militar, psicológicamente auspicioso frente a la opinión pública internacional y especialmente británica, antes que las noticias del revés del 1º de mayo desencadenaran actitudes (oficiales y privadas) desfavorables a la conducción política en el Reino Unido. En realidad, la posición del gobierno británico, que presentó al hundimiento del Belgrano sin vincularlo con las acciones anteriores, aún hoy es mantenida como si fuera un objetivo permanente, tendiente a ocultar una verdad que, analizada serenamente, demuestra la importancia que tuvo en el conflicto la batalla del 1º de mayo.
A juicio de la Fuerza Aérea, se puede afirmar que el ataque al crucero fue una consecuencia del revés operativo sufrido por la Task Force el 1º de mayo.


Las actividades aéreas

Durante la noche del 1 al 2 de mayo, el Comando de la Fuerza Aérea Sur trabajó febrilmente para alistar las unidades, porque preveía que sería una nueva e intensa jornada; aún estimaba que el enemigo intentaría alcanzar los objetivos que no había logrado el día anterior. Asimismo, se suponía que podría haber desembarcado mayor cantidad de efectivos, incluso esa noche, y estar consolidando una cabecera de playa.

Por ello, al amanecer, las unidades de la Fuerza Aérea Sur habían recibido las órdenes preparatorias para una serie de operaciones predispuestas, que se pondrían en ejecución al confirmarse la información sobre los blancos enemigos.

Pero el enemigo no se acercó a las islas interesado en los movimientos de nuestra flota de mar y favorecido, además, por la situación meteorológica en el Teatro de Operaciones y el continente, que dificultaría casi todo movimiento aéreo de nuestra parte.